¡POR FIN DESAPARECIO EL RACISMO!

Ésta es una frase que la Federación del Centro de las Culturas quisiera que, de simples palabras, pasara a ser una realidad tangible en la descarnada caza de brujas hacia los inmigrantes, que los gobiernos ejercen en todo el territorio español.

 

Si en el 2008 el Parlamento Europeo impuso la llamada “Directiva de la Vergüenza”, ascendiendo a 18 meses de encarcelamiento de inmigrantes en los más de 280 CETI (Centros de estancia temporal para inmigrantes); y el gobierno español lanzó el retorno voluntario como medida para quitarse de en medio a ciudadanos molestos que ya no responden a sus intereses mezquinos; ahora en el 2009 asistimos a una verdadera extorsión y aniquilación de los derechos de las minorías étnicas y grupos sociales de inmigrantes que viven en nuestro país.

La agravación de las penas de prisión por dos años de cárcel a los Top Manta, el aumento  de redadas en la identificación de extranjeros en Madrid, Cataluña, Valencia, Ceuta, Melilla y Canarias principalmente, ponen de manifiesto el aumento del racismo y la identificación de los inmigrantes como delincuentes. Máxime cuando las personas que apoyen económicamente de forma solidaria a los “ilegales” serán sancionados con una multa que podrá ascender a los 30.000 euros.

A través de este Anteproyecto de modificación de la Ley de Extranjería, además se dificultará la justicia gratuita de extranjeros en régimen irregular, quedando totalmente desprotegidos y sin derecho a una vida digna.

Todo este paisaje muestra un tipo de terrorismo y atropello de seres humanos, que en muchos casos arriesgaron sus vidas presos del hambre y de la amputación de sus derechos en los países de origen.

Sabemos que este paisaje que imponen el Gobierno Español y el Parlamento Europeo, supone la desviación del problema de fondo hacia prejuicios sociales, levantando sospechas entre la población, culpando de esta manera a los inmigrantes del deterioro de la sanidad y la educación públicas y de poner en peligro el acceso a los servicios sociales.

A través de este comunicado, la Federación del Centro de las Culturas cuestionamos de fondo el contrasentido del Día Internacional contra el Racismo, declarado por la ONU como día mundial contra toda forma de discriminación racial.

Y hacemos un llamamiento a toda la población para unir nuestras voces en acciones efectivas que demuestren que un cambio de situación es posible. Ninguno de nosotros eligió su sexo, su color de piel, ni su país de nacimiento, pero quizás esto no sea suficiente argumento para movilizarse por los derechos de aquellos con los que no guardamos “relación consanguínea”.

Probablemente tenga que emerger desde lo más profundo una nueva conciencia social no violenta, una conciencia desde la que brote un verdadero sentimiento de solidaridad al bucear en la mirada del que hasta ahora no reconozco como un igual.

Y es por esta necesidad de conciencia no violenta y por la urgencia  del momento social que desde el Centro de las Culturas unimos nuestra acción a la Marcha Mundial por la Paz y la No violencia que comenzará el 2 de octubre en Nueva Zelanda y que recorrerá más de 90 países. En esta MM de múltiples iniciativas mundiales, el Centro de las Culturas promoverá acciones a favor de los derechos de las mujeres y hombres inmigrantes y del diálogo y convergencia entre culturas.

 

Para todos los hijos del futuro nacidos de esta nueva conciencia social, vertemos el agua que brota de los cimientos de la diversidad planetaria, para poder decir en un futuro próximo: ¡Por fin desapareció el racismo! Para todos ellos, nuestro profundo compromiso de cambio.

 

Sara Tajuelo

Portavoz de la Federación del Centro de las Culturas

www.centrodelasculturas.org